Napoleón en harapos

de Jorge Alberto Avendaño

Por eso le vendí, su cara me dio no sé, confianza, el morro se veía de por ahí de unos...

En el limbo de tu ausencia

por Jorge Alberto Avendaño

Para hacer encabronar a Chonene bastaba con llevarse el carro a dar la vuelta y regresarlo sin gasolina, o comerse...