Huellas sin paso, y otros poemas de la poeta Ítalo-cubana Yuleisy Cruz Lezcano

por Yuleisy Cruz Lezcano

Huellas sin paso

 

No habla la arena en el vacío

de horizontes y paisajes

el sol achica los ojos

henchidos por la luz

que se propaga en el viento.

El viento que sopla lleva y trae

los brazos hermanos de la muerte

que no sabe de qué ausencias

el vacío está hecho.

El silencio es ya vacío,

con paredes de tumbas levantadas

que olvidan el lugar

donde se esconden los abrazos.

La muerte brinda sus espectros

llenos de incorpóreas sombras

que han olvidado lo que une

el hombre a sus promesas.

Las sombras bailan en los ojos que miran

el oscuro mundo que los llama

desde allá donde se pierde

la forma exacta de la huella.

¿Dónde, dónde?

¿En qué lugar nos perdimos?

Nadie habla, nadie sabe donde estuvimos

antes de llegar a este desierto.

¿Dónde se perdió el sueño despierto

del hombre que vivía los tiempos del alma

que le daba felicidad y alas?

Ahora sólo quedan pétalos marchitos

y el amor que era un don infinito

se perdió en el incógnito mundo

que muchos llaman destino.

¿Dónde está el viejo camino

de esa palabra usada

de quién daba su amor sin pedir nada?

El hombre bajo el peso de sus espinas

tiene el alma mutilada y el corazón preso

que se cierra suicida al beso.

Como una semilla de luz apagada

el hombre perdió el tiempo del abrazo

en el largo camino de pupilas dormidas

y perdió también el sentido de la vida

en el intento de dejar una huella sin paso.

*******

 

La cuna de los olvidos

 

El hombre duerme el vacío

y despierta el desierto

con el polvo que se pega a los huesos

en un triste respirar de pocos espacios

que cubre la brillantez del alma.

Los granos minúsculos de polvo maestro

saben todo de la guerra

porque cuentan la gente que muere

y las moléculas de tiempo

extraviadas en la carne dividida.

El desierto es en el hombre

polvo de la vida

que conoce los vientos lentos

que pasan sin turbar el pensamiento

con el misterio que vive

o que dice de vivir

un poco para sufrir por la felicidad,

un poco para llorar por la vanidad

en la cuna infeliz de los olvidos

de las perdidas ondas

transformadas de la indiferencia.

*****

 

Imposible

 

Ningún lugar se abre al ensueño

si no se aprende a escuchar

la danza del pétalo lejano.

Ningún lugar se puede abrir al mundo

si el hombre se encuentra perdido.

No hay temblor de luceros,

no se mueve el corazón

del hombre dormido

si el alma del cuerpo estremecido

olvida el ritmo de las hojas.

Sólo desierto en el alba roja

hoy me trae el barco triste,

me lleva a la deriva del mar vacío

que besa con la sombra mi sombra.

Tú me quieres ver

lejos de este mar de sombras

pero no enciendes la llama.

Te vuelves estrella fugaz en el aire

lleno de esperanzas.

El amor es una inmensa fuerza ciega

que me llena de falsas esperas

para continuar a querer

lo que no se acerca.

*****

 

Cementerio de plumas

 

Se equivocó la paloma,

terminó su vuelo

en una película de horror,

temblor de bombas

que queman la yerba.

El desierto vomita

trozos de carnes.

Las pocas flores huelen

a tierra quemada.

Con la bandera de la libertad

negada,

los ojos de los niños

saludan las tinieblas

y se secan las heridas.

En las mezcla de tierras

y de historias sufridas,

crecen semillas de odio.

Se oyen estruendos

y la franja de vida es reducida

a sepulcro lleno

de lúcida desesperación.

Se pierden los nombres,

se pierde la razón,

con la inocencia asesinada a Gaza.

La paloma equivocada, pasa

y chilla «NO» a la masacre

«NO» al gusano y a los ojos comidos.

¡Oh, paloma sin mancha!

Te moja el llanto estremecido.

Las armas cargadas en el mundo

llegan a Israel continuamente,

la locura de la gente

hará de tu cuerpo

un cementerio de plumas.

 

Yuleisy Cruz Lezcano. Nació en la isla de Cuba el 13 marzo de 1973, vive en Marzabotto (Bolonia; Italia). La poetisa emigró a Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias enfermeristicas y obstetricia” consiguió, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Trabaja en la salud pública.

Sus textos poéticos han sido traducidos al inglés, al portugués, al japonés, al árabe, al albanés y ella los escribe sea en español, sea en italiano. Sus poemas en Español han sido publicados en distintas revistas literarias y antologías de América Latina y España.