Las maneras del agua: un diálogo con la tradición vía de la imagen 2da Parte

de Minerva Margarita Villarreal

Por Eduardo Cerecedo

«La poeta con sus versos invoca los registros espirituales»  Pablo Neruda, en La Barcarola “Diálogo amoroso”, Murrieta con Teresa, de de Sor Juana Inés de la Cruz, “Romances/Sonetos”; del Rey Salomón,  El Cantar de los Cantares.  La fuerza espiritual de Las maneras del agua, como sustento literario respira en el ritmo, camina en la imagen y explota en la emotividad de la poeta al plasmar, su registro de vida en cada trabajo poético, veamos:

Hoy mi vestido significa:

Me levantaré de la cama como si obedeciera a Cristo

entre unas mantas de gases

muslos adoloridos  huesos que se desploman

camino a paso lento ( …)

           Aquí está la avenencia con las acciones después del alba, cuya unión con la carne, vestido, la sensualidad; al pensar en esa acción el ojo humano ya cristalizó esa escena, el vestir, dejando atrás una faena de la oscuridad, de la noche. La poeta se despoja de lo que, le ha servido como  confort. Ahora es dar el paso siguiente, el primero de la mañana. Ser ella misma alejada de los pensamientos, sentimientos, ahora la libertad sucumbe en la necesidad de ser otra, sentirse renovada:

… Me levantaré  de la cama

tomaré una ducha

El agua limpia mi cuerpo

me despoja de ese humor

fétido de estar enlatada

como sardina…

            Continua el poema, aquí se muestra decisiva, es hora de hacer algo, de poner un alto o de seguir en lo que planea. El aburrimiento le ha llegado de tal manera, que se siente liberada con ese baño.

Un vestido…

para pasear los huesos

los muslos  las caderas  moverlas ya en la vida

en su agua clara

en su viento de lilas aromadas

           Su prenda de vestir la requiere de tal modo, que solo a ella la complazca en suavidad, en holgura, que se asemeje al aire, al viento, al agua. Surge de manera natural lo erótico, ese registro sensorial que cae bien a los ojos de quien mira, simplemente. Pero que no se atreve a manifestarlo de manera abierta. El espejo de las palabras son el aliento espiritual de Minerva Margarita Villarreal, en el se busca, se encuentra, se complace, dirime sobre sus acciones, el aislamiento de tiempo en lo cotidiano.

Un vestido para volar

para ganar el cielo…

            El hecho de buscar la libertad lo logra mediante este poema “Un vestido para desnudarme”. Los cambios climáticos, los personales, los de grupo, son el reflejo de estar y querer ser en la palabra, o tal vez la nada. Esta representación poética surge en un cuerpo lingüístico, es decir, toma la horma y forma del pensamiento que la contiene. El verso libre, el sostén de esa carga emocional. Esa parte erótica es la vía para comprender ese mundo surgido, requerido, gozado en Las manera de aguas. Los versos breves, prolongados, entre cortados marcan el fluir de la voz, puesto que es la cualidad de quien escribe.

          La imagen viva que se nos presenta en el poema que hemos venido glosando, es de frescura, la poeta logra transmitir esas sensaciones con imágenes matutinas, aún inéditas, pero en ella las vuelve nuevas en el sentido de tiempo, el inicio de la rutina, a eso quiere escapar la poeta. Logra hacerlo con los efectos de iconografía desarrollados con el verso libre.

Un vestido que beban  los pájaros

de su estanque dorado en su bailable aéreo

¿Sabes cuál es el salario del mal?

Es la muerte y me niego a depositarle pago alguno

           Termina el poema, sin punto, lo deja abierto para que el lector lo mueva, lo haga suyo, de tal manera, que el perfil sea, el deseado de cada lector. Existe una salida de difícil comprensión, en esos dos últimos versos. Cambio de carácter, la poeta vuelve a su estado cotidiano, a lo real de la circunstancia, después de que ha dado pié, para que su poesía la lleve por la válvula de escape, lo fugaz del día, de la noche, y vuelve el ciclo transcurrido para que la circunferencia vital se sitúe entre lo efímero y lo permanente. Lo emotivo de poema es la claridad que irradia, la presteza de su estado anímico antepuesto a su circunstancia. Las maneras del agua nos ofrece la oportunidad de búsqueda, para ser nosotros mismos quiénes encontremos esa otredad grabada en la línea de tiempo que somos. Además, siempre asiste la posibilidad de encuentro en el poemario ganador del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2016.

Director Editorial

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