Pronto seremos eternos

por Juan Manuel Dávila Tejeda

Para Átropos

 

I

 

Como puñado de arena y humo escurre el tiempo.

 

A lo lejos suenan las campanas.

Su vuelo que se desvanece. 

Aves reverberantes que vibran en el viento.

 

Contemplo la nada…

La tarde se desbarranca.

 

Silencioso;

el vuelo de la mariposa canta;

tenue caricia en el viento,

sinfonía de colores, sus alas,

grácil asonancia, su danza.

 

El ocaso diluye sombras,

sosiega espíritus,

hace trinar las aves.

 

Una brisa de polen dorado bruñe el silencio.

La sombra de la higuera repta el muro,

silenciosa entra en mi recámara;

se recuesta en mi cama.

 

Los pájaros se vuelven trinos y entran también.

Anidan en mi oído, 

lo iluminan con su canto…

 

Salgo al balcón.

Polvo de oro en mis ojos.

 

Arde la cabellera de la higuera;

se incendia la buganvilia:

su fuego mancha las bardas de adobe;

su color refulge en mis pupilas.

 

Como capullo de silencio y terciopelo gris,

madura el murciélago en la rama.

 

La oruga devora el verdor de las hojas;

la mantis devora a la mariposa.

El tiempo se traga todo…

 

Siguen cantando los pájaros;

siguen cayendo sus hojas. 

Sus trinos traen a mi memoria,

la apacible sonrisa de mi madre…

 

El sol echa su última bocanada.

Luz que no lastima.

Sangre luminosa que se derrama.

 

II

 

Un tranquilo rumor de sombras envuelve el silencio;

enjambre de luceros que zumban en el viento.

La contundencia de la oscuridad

enmudece el color de la higuera…

Escurre eternidad… 

 

Contemplo el cosmos.

Cielo salpicado de Dioses,

cementerio de soles;

manantial de instantes,

fluir de la creación

 

Tiempo:

Piedra angular del movimiento; 

océano interminable de silencios,

cenizas de luz y oscuridad

que muele el firmamento…

 

Ya pronto seremos eternos.

Pulular de gusanos; 

oscuridad total,  total silencio.

 

No nos conmoverá el caer de los siglos;

el llanto de una madre,

la sonrisa de un niño.

 

Ya pronto seremos eternos.

Ya pronto nos calcinara el olvido.

 

 

JUAN MANUEL DÁVILA TEJEDA: Cuentista, poeta y editor. Nace el 12 de febrero de 1955, en la Ciudad de México. Reside desde 1960 en el Estado de México.

Ha publicado nueve libros y una plaqueette: Poemas de amor y desamor. 2000; El viejo Palichx. Cuento, 2002; Deshielo. Poesía. Toluca la Bella. 2005 Poesía. Todas en Ediciones el autor. Ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. Cuento. 2017. Zum, zum, zumba la abeja. Poesía infantil 2015 ambos de Eterno Femenino Ediciones.  Consagrar la resonancia, Ahora y en la hora de nuestra muerte, amén. Cuento. 2014, Cantar de Thánatos. Poesía 2015 y 2019 segunda edición, Siete sonetos místicos para mi hija Yanis. Poesía 2017 (internet) Todas de Ediciones Camaleón. Deshielo Poesía 2019. Ediciones Marea baja. Elegía a la muerte. Poemas en plaqueette 2017 Editorial La Tinta del Alcatraz. 

Ha sido incluido en veinte Antologías de Poesía, y en nueve de Narrativa. Ha sido fundador y director de varias revistas literarias en el Estado de México y actualmente es Presidente de Ediciones Camaleón, de la Revista Literaria Bulimia de Camaleones y de la Casa del Poeta, Joaquín Arcadio Pagaza.

 

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