El culpable. Dinamarca 2018

por Alba Laura Bojórquez

Por lo general el cine nos remite a la fotografía, pues la naturaleza del mismo es proporcionarnos un gran formato donde podemos admirar, como en ningún otro espacio, un hermoso paisaje, o bien mirar un hermoso rostro en close up. No es el caso de ésta película que se desarrolla casi al completo en interiores, y que discursivamente se van cerrando cada vez más, hasta sustentar el argumento sólo en la voz, y prolongadas tomas del personaje principal, Asger Holm. Este héroe nos deja ver en sus expresiones el afán de salvar a una familia por medio de la comunicación telefónica; pues él se desempeña como oficial de policía, cuyo trabajo temporal es contestar las llamadas de emergencia que llegan a la estación de policía.

       Es una película que se sostiene con la actuación de Jacob Cadegren (Asger Holm); así como del  sonido, la edición y montaje del mismo. El guión es obra del mismo realizador Gustav Möller, y es también una pieza clave para sustentar la película hasta el final. Tal vez en ello radique que fuera seleccionada el año pasado para el Festival de Cine de Sundance, en la categoría World Cinema Dramatic Competition; y fue seleccionada en 2019  como parte de la muestra internacional de cine de La Cineteca Nacional de México.

       La historia va dando giros hasta virar abruptamente; logrando con ello una   movilidad dramática que de algún modo aligera la condición asfixiante que emana del film.

       El manejo actoral del personaje como el buen policía, no traiciona una de las  primicias del cine policiaco, (sin que esta película lo sea). Tal primicia dice que para ser un buen policía, se deben romper alguna de las reglas policiacas. En este caso es evidente cuando Asger Holm busca la empatía con su interlocutora del otro lado del teléfono, confiándole algo que a él mismo le puede traer graves consecuencias.

       Culpable es entonces una cinta de acción sin acción. De intimidad sin cercanía. Películas similares ya hemos visto en el pasado; tal es el caso de Celular de 1999 protagonizada por Kim Basinger en el papel de la víctima que pide auxilio a un extraño. Más recientemente la actriz Halle Berry protagonizó La Llamada en 2013, donde interpreta a una telefonista del 911. En estos ejemplos, como en El Culpable, los personajes deben tomar decisiones basados únicamente en la veracidad creíble de lo que escuchan en un teléfono. Esas decisiones pueden hacer la diferencia entre la vida o la muerte de alguien. Se supone que de una víctima. De este tipo de personajes se espera destrezas como rapidez y asertividad; lo que en la cinta danesa Culpable queda de manifiesto que son solo un lejano ideal, es decir que no siempre basta usar un solo sentido para conformar el mejor juicio. Ese es el valor que aporta El Culpable, y que no encontraremos en los ejemplos que ya hemos citado.

      Afortunadamente Culpable no es de las películas que castigan al espectador con un final infeliz, o con un final sin conclusión.

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